Higiene menstrual: Alternativas a las compresas y los tampones
- Inma Muñoz Sanchez

- 4 may 2021
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 2 sept 2022

La menstruación es un periodo normal de sangrado vaginal que ocurre como parte del ciclo mensual femenino, desde la llegada de la pubertad hasta finalizar con la menopausia. En este ciclo, el cuerpo se prepara para un posible embarazo que, al no producirse, termina con un desprendimiento del tejido del útero.
Es por ello, que las personas que tienen los periodos de sangrado, buscan maneras de recoger o controlar este sangrado para seguir con el ritmo de vida que tenemos. En esta entrada conoceremos los distintos métodos que tenemos para ello, teniendo en cuenta que ninguno de ellos funciona como un método anticonceptivo, éstos los encontrarás en otra sección.
TRADICIONALES
Las compresas son un método externo para recoger la sangre, similar a una gasa, pero que se adhiere a la ropa interior y tienen que ser desechadas a la basura tras su uso, cambiándose cada 4 a 6 horas. Poseen sistemas que pretenden neutralizar el olor y capturar la humedad.
Los tampones son un método interno para recoger la sangre, generalmente compuestos de algodón y/o rayón, que también deben de ser desechados tras su uso, teniendo que ser cambiable entre las 4 y las 8 horas. Poseen un proceso de blanqueamiento para evitar niveles peligrosos de dioxina (contaminante) y no deben mantenerse más de 8 horas en el cuerpo, ya que puede generar el Síndrome de Shock Tóxico. Este sistema suele traer instrucciones de aplicación y, en muchos casos, vienen con un aplicador para colocarlo:
Lo primero que debemos hacer es lavarnos muy bien las manos.
Buscamos un sitio cómodo para colocarlo. Puede ser sentada en el váter, en cuclillas o tumbada, como nos resulte más fácil.
Con una mano abrimos los labios vaginales, dejando más accesible la apertura vaginal y con la otra introduciremos por ella el tampón o el aplicador.
Depositaremos el tampón en el fondo vaginal, retirando el aplicador en el caso de que lo tuviese, quedando el hilo para extraerlo luego asomando por la apertura de la vagina.
Estos métodos son los tradicionales, que la mayoría conocemos por su amplia comercialización y su uso más común, con lo cual cuentan con la ventaja de ser fáciles de encontrar en supermercados, pero suponen un gasto económico mayor a largo plazo.
Concretamente, en cuanto al gasto que generamos de ellos, podemos calcular a mano una media de cuantas compresas gastaríamos a lo largo de nuestra vida:
Aproximadamente tenemos unos 480 ciclos menstruales a lo largo de nuestra vida.
En estos ciclos, podemos establecer una media de 4 días de sagrado.
Si cambiamos la compresa cada 6 horas, tendremos que gastamos 4 compresas al día.
Así podemos decir que tenemos una media de 16 compresas por menstruación.
Con lo cual, gastaríamos 192 compresas a lo largo de un año (12 reglas x 16 compresas).
Lo que generaría 7.680 compresas desechadas a lo largo de nuestra vida (480 ciclos x 16 compresas).
Como podemos ver, esto suponen muchos desechos contaminantes que producimos a lo largo de la vida, sumado al gasto económico que conllevan. Si quieres calcular tu gasto en compresas, tampones o la copa menstrual, te dejo este enlace de INTIMINA que nos ayuda a verlo más claro.
ALTERNATIVOS
Pasamos al grupo que está adquiriendo cada vez más notoriedad y que sirven como alternativas a los anteriores. Entre sus ventajas está el que son más económicos (ya que solo suponen una inversión inicial y se pueden ir reutilizando), más ecológicos (ya que generan menos desechos) y nos ayudan a descubrir cosas de nuestro cuerpo, como por ejemplo, que la menstruación no tiene olor (este lo genera su acción con los químicos que llevan las compresas y los tampones). Por otra parte, entre sus desventajas tenemos que son más difíciles de encontrar en establecimientos comerciales comunes o, en casos como los internos, que hay que aprender a utilizarlos.
INTERNOS
La Copa Menstrual
La copa menstrual, es un recipiente fabricado con silicona médica, por lo que no contiene sustancias tóxicas y ayuda a prevenir infecciones y alergias, así como a conocer tu estado de salud por el estado del flujo. No tiene contraindicaciones ni edades para comenzar a usarla.
Es el método alternativo más popular debido por ser muy económico, ya que, bien cuidada, puede durar hasta 10 años. Existen tamaños diferentes según la edad, la cantidad de flujo y el haber tenido algún parto, pero es en las indicaciones de cada marca donde encontraremos cuál es la talla correcta que debemos usar. Si cumples alguno de los requisitos para una talla superior, escoge mejor esa, debido a que duran muchos años y nuestra vagina cambia durante ese tiempo
Los pasos generales para colocarte la copa son los siguientes:
Lo primero que hay que hacer con ella cuando vayamos a utilizarla es esterilizarla, colocándola durante 5 minutos en agua hirviendo o en un esterilizador especial para ello.
Seguidamente hay que lavarse muy bien las manos.
Y buscar un lugar para colocársela, puede ser en la ducha o el váter, por ejemplo.
Existen tres métodos para doblarla e introducirla, en forma de “v”, de “c” o en espiral, y si es necesario se puede usar un poco de lubricante para facilitar su entrada a la vagina.
Una vez dentro debemos abrirla para que genere un vacío. Si notas molestias al caminar puede que no la hayas introducido lo suficiente, si tienes fugas puede ser por usar una talla incorrecta y si te molesta el rabito en los labios, puedes cortarlo para que esas molestias desaparezcan.
La copa permite una vez colocada una autonomía de hasta 12 horas, menos si se llena, lo cual iremos aprendiendo las primeras veces que la usemos.
Tras estas horas debemos volver a lavarnos las manos, presionar la base de la copa, romper el vacío y sacarla lo más vertical posible.
Ahora, sin que toque nada externo, la enjuagamos con agua tibia y volvemos a colocarla en el interior de la vagina.
Cuando terminamos la menstruación debemos de esterilizarla de nuevo para evitar malos olores y guardarla hasta el siguiente ciclo menstrual.
Su único inconveniente es a la hora de colocarla, ya que es necesario un pequeño proceso de aprendizaje y adaptación, con una media de tres meses. En cambio, aporta el beneficio de dejar la vulva libre de flujos para poder llevar a cabo prácticas sexuales sin penetración.
Recuerda, no utilices la copa menstrual más de 12 horas seguidas, puede ser malo para tu salud y para tu copa, ya que adquiere malos olores. Intenta limpiar la copa cada vaciado, así se retirarán los restos de sangre que tenga. Luego hay que guardarla en una bolsita de tela para que se conserve como nueva, que generalmente vienen con el producto. Si sigues todos los consejos de higiene y aun así tu copa huele, puede ser un indicador de que exista alguna infección vaginal, por lo que es recomendable que asistas al ginecólogo.
Un truco para limpiar tu copa menstrual cuanto tiene un mal olor o se encuentra coloreada es sumergirla en agua oxigenada durante una noche, pero no hay que abusar de este método, ya que puede estropear la copa, como mucho podría hacerse una vez al año.
La copa menstrual no permite tener relaciones con penetración, para ello se ha diseñado el disco menstrual, el cual solo se diferencia de la copa por tener que ser colocado al fondo de la vagina, cubriendo el cérvix. El disco menstrual más conocido de momento es el que te muestro a continuación
Las Esponjas Menstruales
Las esponjas menstruales son otra alternativa que recoge el flujo menstrual desde dentro de la vagina. Su aplicación suele ser más fácil, ya que, al ser una esponja, son muy flexibles y se adaptan bien a las paredes vaginales.
Son menos conocidas que las copas menstruales y pueden estar colocadas hasta 6 horas, ya que siguen siendo un tampón (aunque sin químicos). Este método también posibilita prácticas sexuales con penetración.
Las sintéticas son de un solo uso, mientras que las naturales o marinas con una correcta higiene y lavado pueden durar hasta 6 meses. Recuerda, si no se lava tras cada uso correctamente, puede albergar microorganismos en los poros, los cuales pueden producir infecciones vaginales.
Se conseja usar lubricante antes de introducirlo o, en su defecto, humedecerlo con agua. A la hora de quitarla, posee una ranura en la parte inferior para extraerla usando el dedo índice y el corazón, en la cual es recomendable coserle un hilo para que sea más fácil extraerlo las primeras veces.
EXTERNOS
Las Bragas Menstruales
Las bragas menstruales son recientes en el mercado. Son unas braguitas con capas adsorbentes y antibacterianas, fabricadas en un material flexible y altamente adsorbente que protege la ropa. Generalmente están recomendadas para flujos bajos o medios, a pesar de existir de diferentes niveles de adsorción. Se lavan como la ropa interior tradicional y como estas son reutilizables.
Estas compresas reutilizables se fabrican con tejidos orgánicos, como el algodón, y tienen una capa superior que impide las fugas de los fluidos, por lo que suponen más comodidad y menos irritación para la piel, además de ser hipoalergénicas.
Pueden ser lavadas con el resto de la colada, aunque no es recomendable el uso de suavizantes, ya que pueden dañar la función de adsorción. Por lo tanto, son reutilizables y además respetan el medio ambiente. El único inconveniente es la necesidad de disponer de varias de repuesto ya que es necesario lavarlas y secarlas para usarlas de nuevo.
SANGRADO LIBRE
El sangrado libre o free bleeding es un movimiento que surgió en la década de los 70 como protesta a raíz de la aparición de algunos casos de síndrome de shock tóxico. Promueve una menstruación sin usar ningún método de los anteriormente descritos, aunque esto no supone sangrar sin control manchándolo todo, sino que promueve el conocimiento y control sobre el flujo menstrual. Consistiría en "escuchar a nuestro cuerpo" para, en lugar de usar un producto de recogida de sangre menstrual, expulsarlo de forma voluntaria, sensibilizándonos en percibir las contracciones del útero que nos avisarían de cuándo debemos hacerlo.
Los ejercicios de meditación y relajación de útero pueden ser beneficiosos para tomar conciencia de una misma, junto a unos ejercicios del suelo pélvico para tener una musculatura fuerte que nos permita contraer la vagina y retener el flujo.
Síndrome de Shock Tóxico (TSS)
Este es un síndrome causado por una sustancia tóxica producida por cierto tipo de bacterias, que causan daño a los órganos, shock e, incluso, la muerte. No es un síndrome frecuente, pero es una enfermedad mortal. Entre sus síntomas se incluye dolor de cabeza y músculos, fiebre, náuseas y vómitos, mareos y confusión. Estas bacterias proliferan en la sangre acumulada en un tampón, por ejemplo, ya que supone un buen medio de cultivo.
Para información adicional, visita esta página especializada (página oficial de Medline)


















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