AAAAAAAAAANSIEDAD
- Inma Muñoz Sanchez

- 20 ago 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 5 abr 2023
Conocer que nos pasa y nuestro papel para encontrarle solución es crucial para manejar nuestros emociones y, así, tener control sobre nuestra vida. Cuidado con los vende motos que prometen el control de las emociones. ¡NO! Puedes aprender a manejar y gestionar tus emociones, pero el dejar de sentir te haría más un mueble que una persona.

La ansiedad es un estado que sufre la mayoría de la gente, resultando algo molesto y necesario de saber gestionar. Es una emoción fruto de preocupaciones excesivas y persistentes, generalmente, sobre acontecimientos hipotéticos y poco probables.
No estoy diciendo que preocuparse sea algo horrible que no debamos sentir. Ni mucho menos. Es adaptativo ante determinadas situaciones, como puede ser la proximidad de un examen o encontrarte de frente con un león que pueda atacarte. Es decir, nos ayuda a protegernos, sobrevivir y hacer frente a problemas reales que necesitan resolución. En un momento concreto (como huir del león) o a niveles medios (para el examen), mejora nuestro rendimiento, ayudándonos a planificar y actuar.
Vale, ahora sabemos que es buena, pero si es buena... ¿por qué me supone un problema? Cuando exageramos un problema en nuestra mente o vemos problemas donde no los hay, nos activamos igual que si estuviésemos ante un problema real. Así pues, podemos decir que el problema reside en que le damos una importancia excesiva a las cosas, creemos que hay más probabilidades de que ocurra algo que no queremos que suceda o pensamos que es terrible que suceda o sus consecuencias.
Al ocurrir esto, nos exigimos no tener esta emoción, para tener el control y la certeza sobre cosas que no dependen de nosotros. Desafortunadamente, cuanto más se evita, más se mantiene. Cuando intentamos quitarnos una idea de la cabeza, esta vuelve a nuestra mente mucho más deprisa o/y muchas más veces.
Un ejercicio para comprobar esto es el típico del elefante rosa. Te voy a pedir que cronometres 30 segundo y en esos 30 segundo puedes pensar en lo que quieras menos en un elefante rosa. ¿Preparado? Recuerda, puedes pensar en lo que quieras menos en un elefante rosa. ¡Adelante!

¿Cómo fue? ¿Pudiste dejar de pensar en el elefante? Seguramente no te lo pudiste quitar de la cabeza o volvía a ti recurrentemente. Esto ocurre porque no nos lo permitimos para liberarnos, al igual que con la ansiedad. La clave está en permitírnoslo para poder cambiarlo.
Tras esto, supongo que comprenderás que si sentimos ansiedad y encima nos castigamos por sentirla no vamos a poder controlarla y se va a volver mayor. Así conseguimos que se cronifique, ya que cada vez habrá más situaciones en las que nos sentimos con ansiedad, creando vidas llenas de preocupaciones. Imposible para vivir el presente y agotador para nuestro día a día.
SOLUCIONES
Bien, para trabajar esto hay varias cosas que puedes hacer:
Las emociones aparecen porque pensamos, por ejemplo, con el examen nos podemos decir "o estudio o voy a suspender". Por lo tanto, la emoción aparece porque hay un pensamiento que la genera, en este caso, nos preocupa. Observarnos a nosotros mismos, fijarnos en lo que pensamos, qué nos decimos y cómo nos lo decimos es crucial para disminuir nuestra ansiedad. Podemos cambiar la forma en la que nos hablamos con terapia, porque es muy bonito saber que hay que hacer, pero si llevamos más de 10 años hablándonos como si nos odiásemos, en dos días no vamos a cambiar todas las cosas feas que nos decimos. Para saber más o si estás en terapia conmigo, te aconsejo leer cómo hacer un registro ABC.

Pero claro, estamos hablando de una emoción, habrá algo más que podamos hacer sobre ella. Sí, para gestionar emociones y manejar todas las incomodidades podemos hacer varias cosas: relajaciones, que nos ayuden a cambiar la reacción de nuestro cuerpo y disminuir esa ansiedad; meditaciones, que nos traen al momento presente y con práctica nos ayudan con los pensamientos; paseos conscientes, que nos traen también al momento presente; palabras ancla, que asociamos con estados emocionales diferentes; o, muy importante, aceptación de cómo nos estamos sintiendo.

Finalmente, es importante fijarnos también en nuestras conductas. Muchas veces fallamos en cómo nos organizamos o las metas que nos proponemos, por lo que hay que buscar objetivos alcanzables, pequeñitos, que supongan pequeños pasitos hacía donde queremos ir. No es lo mismo decir "quiero ser famoso en TikTok" que abruma mucho y no te dice como conseguirlo, a plantearte pequeños pasitos como pueden ser buscar un vídeo trending que puedas replicar (paso 1), preparar materiales (paso 2), ensayar dos o tres veces (paso 3), probar a grabarlo (paso 4), volver al paso 3 si no tiene el resultado que buscas (o al paso 1 si ves que no habías elegido nada realista que pudieses hacer) y subirlo (paso 5). Preguntar a otras personas cómo han conseguido lo mismo que queremos lograr nos puede ayudar a tomar ideas de los pasos que podemos intentar.

¡Recuerda!
Sentir ansiedad no es raro.
Tienes muchas herramientas y recursos para lograr manejarla.
Que estés leyendo esto ya supone un paso a querer cambiar y mejorar tu vida, no olvides agradecértelo.
No eres un superhéroe, hay veces que necesitas ayuda para lograr todo lo que te propones.










Comentarios