Cómo Dejar de Fumar
- Inma Muñoz Sanchez

- 8 ene 2022
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 6 abr 2023

No puedo enseñaros nada, solamente puedo ayudaros a buscar el conocimiento dentro de vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría. Sócrates (470-399 a.C.)
Esta frase es perfecta para describir la Psicoterapia. Es decir, el terapeuta no es un ser que como un mago va a batir una barita mágica y va a arreglar todos tus problemas, sino que son los guías y mediadores en un proceso de cambio de la persona. Lo importante es el paciente, que no es pasivo, sino que es el elemento fundamental para que su situación cambie.
¿POR QUÉ DEBEMOS DEJAR DE FUMAR?
Fumar cigarrillos constituye actualmente el problema más importante de causa de enfermedades y mortalidad de los países desarrollados, que podría ser evitado si los que fuman abandonasen ese hábito. Aún existe un 34,4% de la población esclava de este hábito y, aunque ha descendido el número de fumadores en los últimos años, el número de muertos cada año crece por causas relacionadas con el tabaco.
Por mucho que deseemos que nuestra pareja, nuestros padres o incluso hijos dejen de fumar, no es algo que está en nuestro poder decidir, la persona debe querer dejarlo para que funcione. Con lo cuál, si conoces a alguien que fume pero no quiere dejarlo, no pelees con él, lo mejor es preguntarle cómo afecta el fumar a su vida, tanto para lo bueno como para lo malo. Lo mejor que podemos hacer es intentar comprenderlo y apoyarlo en sus decisiones.
MIEDOS PARA DEJAR DE FUMAR
"No tengo fuerza de voluntad"
Una de las "excusas" más comunes es pensar que no se tiene suficiente fuerza de voluntad para dejar de fumar. A lo cuál deberíamos de reflexionar el punto de nuestra vida en el que nos encontramos y todas las cosas que hemos logrado hasta día de hoy. Por lo tanto no, no es un problema en que seamos menos capaces de llegar a esta meta, simplemente tenemos que buscar los recursos que tenemos para conseguirlo y ser conscientes de las dificultades que debemos superar.
"Siempre fracaso"
También hay mucha gente que confiesa que lo ha intentado muchas veces, pero en ninguna ha tenido éxito. Al igual que cuando aprendemos a montar en bici (donde es normal caernos muchas veces antes de lograr dos pedaleadas seguidas), es necesario practicar para aprender. El tabaco tiene su aprendizaje y sus baches, recaer no es un fracaso. Esas horas, días o meses nos ayudan a comprender qué es lo que funciona para el siguiente intento... así cómo aquello que nos lleva a volver a fumar.
"Nunca es el momento adecuado"
Otras personas quieren dejarlo, pero no encuentran el momento adecuado nunca. Durante periodos de alto estrés no es buena idea dejar de fumar, ya que la ansiedad aumentará más y es más probable recaer. Aun así, se puede planificar cuándo es buen momento para dejar de fumar o cuándo es el momento menos malo.
"Si lo dejo, voy a engordar"
Engordar es otro de los miedos alrededor de abandonar el hábito. Es cierto que la ansiedad nos puede generar un aumento en el consumo de calorías o que al recuperar el gusto y el olfato al dejar de fumar disfrutemos más de la comida. Sabiendo esto, podemos usar estrategias que nos eviten ganar peso al dejar el tabaco, por lo que, se puede dejar de fumar sin engordar.
"Fumar poco es igual a no fumar"
Otra creencia errónea es que el consumo de 4 o menos cigarrillos al día es lo mismo que el consumo cero. Normalmente, esto lo piensan los que no tienen tan clara la decisión de dejar de fumar y tiene el inconveniente de que se vuelve, más temprano que tarde, al consumo inicial. Las consecuencias del tabaco no se evitan al disminuir el número de cigarrillos. No obstante, este puede ser un paso previo para conseguir la abstinencia cuando se tiene claro el objetivo.
"Si fumo shisha es mejor"
Algunas personas deciden cambiar el consumo a pipas, puros o shishas, entre otros, lo cual sigue consistiendo en inhalar humo, por lo que no evita el efecto nocivo sobre los pulmones. Dependiendo del cambio, las sustancias tóxicas pueden ser mayores o puede conllevar técnicas que hagan retener más humo en la boca, lo que aumenta las patologías bucodentales.
MEJORAS AL DEJAR DE FUMAR

TRATAMIENTO PARA DEJAR DE FUMAR
Los tratamientos psicológicos efectivos surgen en los años 60 con los primeros tratamientos aversivos. A partir de entonces, se han desarrollado varias técnicas (reducción gradual de la nicotina; exposición a indicios, extinción y control de estímulos; o entrenamiento en solución de problemas) que han dado lugar a una combinación de tratamientos a partir de los años 80 denominada "terapia multicomponente cognitiva conductual con prevención de recaída".
Esta pretende ser intensiva, estructurada y centrada en el fumador, con lo que permite adecuarse a sus necesidades. Entre sus ventajas está que incluye tratamientos psicológicos efectivos, aborda los componentes de la adicción al tabaco, es aplicable a cualquier fumador, no tiene efectos secundarios, es aplicable en 6 sesiones de 1 hora a la semana y puede usarse tanto en formato individual como grupal.

En el tratamiento será clave aspectos positivos como la alta motivación, la autoeficacia moderada o alta, una buena red de apoyo e intentos previos de dejar de fumar, así como aspectos negativos como la alta dependencia a la nicotina, el estrés y comorbilidades con trastornos psicológicos.
Otra clave en esta terapia será tener en cuenta el estadio del cambio en el que se encuentra el fumador. Todas estas fases son importantes y es necesario pasar por cada una de ellas para avanzar a la siguiente. No se trata de un proceso lineal, sino que las recaídas lo convierten en una espiral hasta lograr la abstinencia, por lo que hablaremos de aprendizajes para lograr dejar de fumar en lugar de fracasos.
Fase de Pre-contemplación
La persona fumadora no tiene intenciones de dejar el hábito. Lo único que podemos hacer es escuchar y trabajar juntos las razones que le llevan a continuar fumando o a dejar el hábito, sin forzar a la persona a nada.
Fase de Contemplación
La persona prevé dejar el hábito, pero no en los próximos 6 meses. Podemos motivar a la persona a dejar el hábito a través de los motivos para abandonar y no abandonar el tabaco.
Fase de Preparación
El fumador contempla dejar de fumar en los próximos 6 meses, con lo cual podemos comenzar con un tratamiento psicológico para el abandono del tabaco. Dentro de esta fase se trabaja la motivación, la concienciación del hábito y el conocimiento de información relevante sobre el tabaco y dejar el hábito.
Fase de Abandono
La persona comienza a reducir su consumo de tabaco. En esta fase se utilizan estrategias para reducir el consumo, siempre teniendo presente evitar mayores dificultades con el síndrome de abstinencia y negociando con el fumador según sus hábitos, fortalezas y debilidades.
Fase de Mantenimiento
La persona ya no fuma. Por lo tanto, hay que trabajar la prevención de caídas y recaídas para lograr la abstención a lo largo del tiempo.
CONCLUSIONES

Dejar de fumar es un proceso con dificultades, pero no imposible. Cada caída y recaída en el hábito es un aprendizaje sobre lo que nos funciona y lo que no para lograr el objetivo de conseguir la abstinencia total.
El tratamiento psicológico tiene en cuenta las necesidades, fortalezas y dificultades de cada persona, por lo que sirven de mediadores para lograr el fin del hábito. Si se desea dejar de fumar, pero no sabes como empezar o te resulta complicado, no dudes en contactar con un especialista. Para más información, consulta nuestra Guía de tratamiento para Dejar de fumar.
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